El concurso MMAPE (Mejor Maestro Artesano Pastelero de España) ha sido uno de los grandes protagonistas de Gastrónoma 2026, poniendo en valor el talento, la creatividad y el dominio técnico de los profesionales de la pastelería artesana.

El concurso MMAPE (Mejor Maestro Artesano Pastelero de España) ha sido uno de los grandes protagonistas de Gastrónoma 2026, poniendo en valor el talento, la creatividad y el dominio técnico de los profesionales de la pastelería artesana. Este certamen reconoce el trabajo de quienes han convertido su pasión por el dulce en un oficio que combina tradición, precisión e innovación.
La actividad del MMAPE ha sido uno de los focos destacados de la jornada. Las tartaletas sablé, los petit fours y los polvorones han formado parte de las elaboraciones presentadas en el espacio más dulce de Gastrónoma, que ha culminado con un impresionante buffet de pastelería. Seis propuestas visualmente increíbles que han mostrado el dominio técnico, la creatividad y el conocimiento que exige la alta pastelería.
Los ganadores de esta edición del MMAPE 2026 han sido Lluisa Estrada y Marcos Zaragoza, que han recibido el premio ante un público muy entregado. Su reconocimiento pone de relieve el esfuerzo, la dedicación y la preparación que hay detrás de cada elaboración, así como la importancia de cuidar cada detalle para conseguir resultados que destaquen tanto por su sabor como por su presentación.
Más allá de la competición, el MMAPE representa una oportunidad para mostrar la evolución de la pastelería artesana y la capacidad de sus profesionales para reinterpretar las técnicas tradicionales. Cada propuesta es el resultado de un trabajo minucioso en el que intervienen la selección de materias primas, el equilibrio de sabores, el control de las texturas, la precisión en los procesos y la creatividad en el diseño. Todo ello convierte cada pieza en una muestra del conocimiento y la sensibilidad artística de sus creadores.


Gastrónoma, como punto de encuentro para profesionales, productores y amantes de la gastronomía, ofrece el escenario perfecto para dar visibilidad a este talento. La celebración del concurso permite acercar al público el trabajo que se desarrolla en los obradores y destacar una profesión que requiere formación continua, experiencia y pasión por el producto. El espectacular buffet final se convierte, además, en una oportunidad para contemplar el resultado de horas de dedicación y trabajo artesanal.
El certamen también contribuye a preservar el legado de la pastelería tradicional, al tiempo que impulsa nuevas formas de expresión y abre caminos a las generaciones futuras. La convivencia entre técnicas clásicas y propuestas contemporáneas demuestra que la innovación no está reñida con el respeto por el oficio, sino que nace precisamente del conocimiento profundo de sus fundamentos.
Con esta edición, el MMAPE vuelve a situar en primer plano a los profesionales que contribuyen al desarrollo de la pastelería artesana y mantienen viva su evolución. El reconocimiento a Lluisa Estrada y Marcos Zaragoza pone en valor la creatividad, la constancia y la capacidad de superación en un sector donde cada detalle cuenta.
En definitiva, el MMAPE en Gastrónoma 2026 ha sido mucho más que un concurso: ha sido una celebración del talento y la pasión por la pastelería. Un escaparate que reivindica el papel del maestro artesano pastelero y demuestra que detrás de cada creación extraordinaria hay conocimiento, técnica, dedicación y una profunda vocación por el arte del dulce.


#pandeverdad: el arte de la panadería artesana
El escenario #pandeverdad pone el foco en el valor del pan artesano de la mano del panadero francés Henri Poch, que ha elaborado cuatro panes con masa madre. Sus propuestas incluyen un pan integral elaborado con método inverso, un pan con semillas lactofermentadas, un pan de centeno con harina molida a la piedra en su propio molino y una baguette.
Cuatro elaboraciones que reflejan la diversidad de técnicas y procesos de la panadería artesanal, así como la importancia de las materias primas, la fermentación y el conocimiento del oficio para conseguir panes con personalidad propia. Una demostración que reivindica el valor del trabajo artesano y el cuidado de cada etapa del proceso, desde la selección de las harinas hasta el horneado final.
Con propuestas como esta, Gastrónoma vuelve a mostrar la riqueza de los oficios vinculados a la gastronomía y el papel de los profesionales que mantienen vivas las técnicas tradicionales, al tiempo que exploran nuevas posibilidades para seguir evolucionando.








