Málaga se ha convertido en el epicentro del pan artesanal con la celebración del concurso “50 Panaderos TOP 2026″, un evento que ha reunido a algunos de los mejores profesionales del sector en el espacio cultural La Térmica.

La fase celebrada en Málaga con el patrocinio de la Diputación, a través de su marca promocional Sabor a Málaga ha destacado por el alto nivel de los asistentes. Con el cartel de aforo completo y la sala repleta de profesionales panaderos se ha procedido a registrar a cada uno de los concursantes. Durante la jornada, los participantes han presentado al jurado dos elaboraciones esenciales de la tradición panadera: dos hogazas y dos barras de pan que han debido cumplir las bases del concurso.



El jurado compuesto por reconocidos expertos en panadería han sido los encargados de evaluar de manera anónima cada uno de los panes atendiendo a parámetros como el peso, forma y aspecto, greña y estructura, corteza, miga, alveolado de la miga, aroma, sabor y la estructura en boca reforzando el compromiso del encuentro con la excelencia y la transparencia. El evento ha servido como punto de encuentro para los profesionales del sector, fomentando el intercambio de conocimientos, tendencias y experiencias en torno a la panadería.
La celebración de este concurso en Málaga refuerza el posicionamiento de la ciudad como referente gastronómico y cultural, apostando por eventos que ponen en valor la tradición y la innovación culinaria.

Esta tercera convocatoria forma parte de una ruta nacional que ya ha pasado por Bilbao, Barcelona y continuará en ciudades como Madrid, Galicia, Valencia y Valladolid, antes de culminar en septiembre en el Bilbao Global Bakery Forum, donde se celebrará la gran final.
En esa fase decisiva, los tres panaderos mejor valorados competirán en una prueba en directo para optar a las Estrellas Dir Informática de la panadería de Oro, Plata y Bronce, máximos reconocimientos del certamen.
Con esta iniciativa, la organización refuerza su apuesta por la excelencia, la innovación y la visibilidad del oficio panadero, poniendo en valor el papel del pan artesano dentro del patrimonio gastronómico español. Asimismo, el certamen contribuye a dar visibilidad a pequeños y medianos obradores, reforzando su posicionamiento y acercando el pan al público en general.








