José Manuel Marcos, al frente del obrador alicantino Crujiente, Calma y Corteza, en Redován, se ha proclamado ganador del IV Concurso de Monas y Toñas de Alicante Gastronómica en el Espacio Cámara. El segundo premio fue para Rafa Mira, de El Forn de Rosalía (Agost), y el tercero para Adrián Moltó, de Forn Mariu (Ibi).

El pastelero de Redován ha recogido el primer premio con una mona que convenció al jurado por su equilibrio entre técnica, textura y respeto a la receta tradicional, la combinación que ha definido esta cuarta edición del certamen y que vuelve a situar a la Vega Baja en el mapa de la gran pastelería alicantina.
Veinte obradores a concurso, récord de participación
La cuarta edición del certamen, organizado dentro de Alicante Gastronómica ha igualado el máximo histórico de participantes marcado en la edición de 2023: 20 obradores llegados de las provincias de Alicante, Murcia y Valencia, una cifra que sitúa al Concurso de Monas y Toñas entre las citas de referencia para el oficio panadero en el arco mediterráneo. Los competidores procedían de Benidorm, Alicante, Villena, Agost, Redován, Elche, Dolores, Gandía, Caravaca de la Cruz, Benissa, Aspe, Ibi, Sant Joan d’Alacant, Torrevieja y Orihuela.

Los tres premiados del IV Concurso de Monas y Toñas, con sus diplomas y sus piezas: Crujiente Calma y Corteza (1r premio), El Forn de Rosalía (2º) y Forn Mariu (3r).
Un jurado con los grandes nombres de la panadería española
El fallo corrió a cargo de un jurado de referencia en el sector: José Roldán, Campeón del Mundo de Panadería 2025, Diego Marín, Campeón de España de Panadería y Bollería Artesana 2024, Fran Castell, formador docente en panadería y pastelería, Carmen Murcia, de Pastelería Los Quincenos (Redován), Jesús Machí, presidente del Club Richemont España, Arturo Blanco, seleccionador y asesor técnico de la Confederación de Panaderos de España y Jean François, especialista de panadería de Moulin de Colagne. Cada uno de los miembros del jurado ha tenido en cuenta como criterios de puntuación la calidad técnica de la elaboración, la textura conseguida, el respeto a la receta tradicional, la autenticidad del sabor y la presentación visual de las piezas.


Qué se premia en una mona y una toña
Las monas y las toñas son dos de las elaboraciones de bollería tradicional más representativas de la repostería alicantina, piezas de masa enriquecida y fermentación lenta muy ligadas al calendario festivo de la provincia. Para el fallo, el jurado valoró la calidad técnica de la elaboración, la textura conseguida, el respeto a la receta tradicional, la autenticidad del sabor y la presentación visual de cada pieza.









